27 Mar

Colaboración de Carlos Goga con Ágora Revista Online en el artículo “El decrecimiento: la revolución del ser frente al tener”

Carlos Goga, autor de #lovetopía, ha colaborado con Elias Manzano y Álvaro Monsó en la redacción del artículo "El decrecimiento: la revolución del ser frente al tener" publicado en Ágora Revista Online.

Carlos Goga profundiza en las nuevas formas de economía que están surgiendo por doquier y que, colectivamente, construyen hacia una economía decrecentista de carácter lovetopiano. A continuación algunas de sus palabras:

"Quizás el movimiento más archiconocido por popular y habitual sea la economía colaborativa o del compartir (en inglés, sharing economy). Este movimiento, vertebrado a partir de las propuestas de Rachel Botsman y Roo Rogers (What's Mine Is Yours: The Rise of Collaborative Consumption, 2010), propone un modelo de consumo basado en la utilización (en contraposición a la propiedad) y en la generosidad (en contraposición a la exclusividad). Cualquiera que participe en los actuales modelos de viajar compartiendo coche o alojándose en casas privadas, que frecuente los espacios de co-working o que participe en las nuevas propuestas de financiación colectiva (como el crowd-funding), bien conoce la penetración de estas iniciativas colaborativas entre gran parte de los ciudadanos.

Otro movimiento con bastante reconocimiento y apoyo es la economía del bien común, según las propuestas realizadas por el economista austríaco Christian Felber (La economía del bien común, 2012) que pretende implantar y desarrollar una economía sostenible y alternativa desde la actuación responsable de empresas y municipios que adopten principios de cooperación (en contraposición a la competencia) y de construcción del bien común (en contraposición a la maximización del beneficio). La proliferación del balance del bien común y su adopción por empresas de todos los sectores bien ilustra lo relevante de este fenómeno decrecentista, donde las empresas y sus clientes anteponen la creación de empleo, la gestión de las diferencias salariales o el fortalecimiento del ecosistema local de proveedores a la simple maximización del beneficio.

La economía de la felicidad, por su parte, recoge a través de su impulsora Helena Norberg-Hodge (The Economics of Happiness, 2011) el testigo de algunos movimientos alter-globalización y des-globalización para proponer una actividad económica principalmente local y que responda a indicadores alternativos al obsoleto PIB como el Índice de la Felicidad, ya implantado en la remota geografía de Bután." 

En otra parte del artículo, Carlos Goga analiza los efectos de estas nuevas corrientes económicas en el estilo de vida de los ciudadanos y cómo las industrias digitales influeyen hacia unas personalidades nuevas que poco a poco van tomando forma: 

"Hoy por hoy, ya son muchos los individuos y los colectivos que han apostado por fórmulas de vida que incorporan la lentitud y la celebración del momento presente como alternativas al ritmo frenético y la fugacidad que arrastramos. La filosofía del caracol o el estilo de vida slow son muestras vivas de estos movimientos, con propuestas como vivir el aquí y el ahora de Eckhart Tolle (El poder del ahora, 1997), el disfrute de la cocina y la gastronomía de manera incondicional de Carlos Petrini (Slow food, 1986) o la redefinición de las prácticas sexuales y amatorias desde el prisma de la consciencia y el no hacer de Diana Richardson (Slow Sex, 2011).

Estas propuestas, decrecentistas como lo son, muestran sin embargo signos de aceleración y de universalización gracias a la potencia que aporta la economía digital y toda la serie de leyes y fuerzas transversales que la sostienen y que han impuesto nuevos ejes de progreso económico y social: la automatización y la virtualización, la transparencia y el control, la participación autogestionada (a la que denominamos “oursourcing”), la comunicación omnipresente y el desarrollo de una consciencia ampliada sobre la realidad que nos rodea."

Siguiendo con una lógica meticulosa y bien trabajada, Carlos Goga nos presenta una evolución de aquellas ideas que hoy por hoy empiezan a conformar la clase social predominante en Lovetopía, la nueva clase creativa:

"Una transformación social desde las propuestas del decrecimiento sólo será posible redefiniendo el proceso de construcción de los conceptos que conforman el entender de lo que somos las personas, hombres y mujeres que conformamos colectivamente la sociedad y que, desde comportamientos adquiridos, la sostenemos y la alimentamos. Tanto es así, que nuevos ideólogos sociales del siglo XXI como Paul Ray (The Cultural Creatives: How 50 million are changing the world, 2000), Richard Florida (The Rise of the Creative Class, 2002) y Otto Scharmer (Theory U: Leading from the future as it emerges, 2009) han recogido el testigo recibido de las trilogías de Manuel Castells (The Information Age: Economy, Society and Culture, 1996-1998) y de Alvin Toffler (The Future Shock, 1970; The Third Wave, 1980; The Power Shift, 1990) para proponer y describir con contundencia el fin de la división de clases clásica (entre clase obrera y clase capitalista) con el surgimiento de una nueva clase social bisagra bajo el nombre de “clase creativa”. 

Pero ya no revelamos más. Si quieres profundizar en los movimientos políticos, económicos y sociales que conviven en la actualidad y que, colectivamente, nos llevan hacia Lovetopía, te recomendamos que leas el artículo al completo aquí. ¡Nos vemos en #lovetopía!

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